Vuelta atrás

... paso a paso el pasado pasó...

martes, marzo 28, 2006

La Ley de la Vida: Miedo a la Muerte


La semana pasada con el fin de actualizar mis "post-eos" en el Blog, escribì uno acerca de mi cumpleaños nùmero 29, las cualidades de mi signo "piscis" y de las coincidencias que tiene con mi ser. En fin, estaba listo y al momento de publicar definitivamente la entrada, el PC se desconectò de la red y entre que me maneè tratando de recuperarlo el post se perdiò en el cyberespacio. Desilusionada no quise volver a escribir. Hoy retomando los posteos me percatè de que un portuguès parlante me hackeò el blog y escribiò unas barbaridades en su idioma sobre el final de la última historia que relatè. Quize olvidarme del blog por un tiempo.

El dìa de hoy volviendo de la Universidad a mi trabajo me contaron con mucha pena que el papà de una compañera de oficina, una amiga, habìa fallecido de un ataque al corazòn. Èl tenìa 55 años y regresaba desde Calama a Santiago, en el trayecto y sin antecedentes le diò un paro cardiaco y muriò en la ambulancia hacia el hospital. Pensè de inmediato en mis papàs y los llamè.

Muy pocas personas entienden el cariño "excesivo" que tengo por mis padres. Desde hace algo màs de 2 años que no vivo con ellos pero cada vez que estoy junto a ellos los regaloneo como nunca. Los beso, abrazo, me siento en sus piernas, los hago reir con tonteras, les digo que los quiero... que los quiero demasiado y siento que son felices pero me miran con temor. Me aterra pensar que pronto se iràn, lloro al imaginarlo, no entiendo esa ley cuando hay tanto amor, me angustio y deprimo. Ellos, llenos de achaques, han disminuido de estatura, se han puesto tan lindos y cada dìa que pasa pareciera una cuenta hacia atràs.

A mis papis les pido que me cuenten su vida, ya sè mucho sobre ella, pero me encanta que me la repitan con màs detalles, no quiero olvidar nada de sus historias, me gusta còmo recuerdan su niñez, juventud, sobre todo cuando evocan a sus padres. Espero que la memoria no me falle para no olvidar jamàs sus rostros, su piel, su olor. Espero que sus recuerdos me fortalezcan. No quiero dejar de decirles que los quiero y entender el ciclo de la vida.

Me imagino que mi amiga del trabajo debe estar muy triste ahora, pero ella tiene un regalo que cuidar. La ley de la vida no querrà que su padre conozca al hijo que lleva dentro suyo, pero "siempre hay por quièn vivir, por quièn luchar y por quièn llorar"... asì dice una canciòn que mi mamita siempre me recuerda cuando yo pienso en la muerte de ellos: Unos que viven y otros moriràn.

No quiero guardar mis sentimientos, asì que volvì a escribir.

(en la foto: mi papi, mi mami, mi hermano... en la guatita de mi mamà, yo... 2 años 8 meses)

domingo, marzo 19, 2006

Historias de Verano V: Pedazos de la Rèplica (05/03/1985)

El hombre fuerte tomaba una de sus manos, la otra seguìa el movimiento de los brazos de la mujer que sostenìa a la niña con firmeza entrelazando sus largos y finos dedos entre los pequeños de ella. Estaban parados ahì, cerca de ese palacio gris que siempre mostraban en la tele, rodeado de grises edificios donde vivìa ese hombre que vestìa siempre de gris. Teatinos con Alameda supo años despuès.

Los edificios grises se comenzaron a mover. Asì como cuando en el medio de un parque miras hacia arriba y las copas de los largos àrboles forman una ventana que deja ver el cielo; asì como el viento tambièn hace lo suyo y da movilidad a las ramas y piensas que caeràn sobre tì; asì mismo los edificios grises que rodeaban la Casa de La Moneda se comenzaron a mover amenazando caer sobre mì.

Era la segunda vez en esa tarde que veìa a la gente como loca. Ese ambiente caòtico hizo que el hombre fuerte y la mujer tiraran de mis manos para lograr hacerme correr y poder tomar la micro. La Macul-Palmilla siempre pasaba desocupada las tardes de Domingo y no costaba tomarla, pero ese dìa iba llena, nos tuvimos que ir de pie. Me sentìa protegida de la mano de mis padres, por mi altura no alcanzaba a oir lo que susurraban, pero parece que no era algo bueno. Sentì miedo.

El desorden y la ansiedad hacìan que ella fuera tan de prisa como sus padres. Las casas y departamentos deshabitados con los muebles en la calle confirmaban su temor. A estas alturas de marzo el cielo oscurece màs pronto y la noche oscura, pese a las estrellas incipientes, dejaba ver las linternas en toda direcciòn. Toda esta confusiòn no permitiò que ella notara al llegar a su casa que la puerta estaba atascada, la presiòn del hombre fuerte logrò abrirla.

lunes, febrero 20, 2006

En receso... de vacaciones!!!!!!

Queridos amigos y ciber amigos, les cuento que estoy en Mendoza
en un hermoso lugar llamado Chacras de Coria de puro estilo "campestre" pasàndolo chancho con mi querido "pierna peluda".

Como algunos saben Mendoza le lleva el "wine style" con mucha viña para visitar y degustar. Nos estamos hospedando en una casona muy familiar llamada Lares de Chacra con piscina, cava de vinos, asì que desde ayer, dìa en que arribamos hemos estado "levantando el codo" como buenos chilenos y dando harto jugo, nos tomamos una botella de vino entre los dos y la carita de juguete no pasò piola, muchas risas y harto amor.



Bueno un beso para todos y todas y nos belmont a mi regreso con las ùltimas Historias de Verano.

gogo

lunes, febrero 13, 2006

Historias de Verano IV: Cartas de amor


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Las esquelas me duraron mucho tiempo, tenían las líneas rojas y una figura de la Frutillita al pie de página derecho. Sólo las ocupaba para escribir cartas importantes, aún recuerdo la cara de mis papas sentados en el sillón esa noche de febrero, aprovecharon que mi hermano había salido y me llamaron para conversar con ellos.

"Santiago, enero de 1991.
Querida Prima: Espero que al recibo de esta carta te encuentres bien junto a mis tíos, primas y mi abuelita. Nosotros estamos bien gracias a Dios.
Te extraño mucho porque no sé con quién conversar estas cosas. Han pasado 2 meses desde que conozco al Andrés y lo que me sucede es extraño. El otro día fuimos al cine a ver "Ghost: La sombra del amor" al Cine Santa Lucía y lo único que hicimos fue corrernos mano. Al menos yo ya no aguanto más. Estamos organizándonos porque el próximo sabado sus papás no van a estar y como él tiene piscina en su casa me invitó. A mi me da un poco de miedo pero quedamos en que él iba a usar condón, estoy nerviosa, va a ser mi primera vez. Él es super tierno conmigo, ese día del cine me pagó la entrada y me compró un helado, menos mal que yo andaba con vestido así creo que nadie notó lo que hacíamos. Me llama por telefono todos los días, mi mamá me preguntó con quién hablaba y le dije que con una amiga. Durante la semana nos juntamos cuando mis papás están en el trabajo y le saco plata de la cartera a mi mamá para la micro. Algo tendré que inventar para poder salir ese sábado. Primita, sólo te pido que reces por mí para que todo salga bien.

Un gran beso y saludos a todos en especial a mi abueli.

PD: Después te escribo para contarte cómo me fue"


Ese sábado en la noche iban a dar la película "Tootsie " en el canal siete, me gustaba ver televisión en el verano. Hace poco habían comprado una lámpara para el comedor, así que me acostaba descalza en el sillón y con la luz más tenue del artefacto me preparaba para ver la TV. Mi hermano salío a jugar a la calle y enseguida mis papás me llamaron a conversar con ellos al living. No sabía de qué ibamos a hablar. ¿Qué significa este papel?, dijo mi madre. No supe de qué se trataba hasta que lo ví de cerca, era una fotocopia de la carta, por eso de primeras no pude distinguir los colores rojos de la esquela. Me puse colorada y no supe qué decir. Mi padre en silencio miraba hacia todos lados, talvéz más nervioso que yo. ¿Porqué leiste esa carta? , respondí. Ellos me enseñaron que la correspondencia ajena no se lee ni menos se abre, por eso cada vez que tengo una carta, sin desconfianza se la entrego a mi mamá para que ella la deje en el correo. Según ella se confundió de sobres. Le conté que sentí temor y me arrepentí, que nunca fui a su casa. Lloré de verguenza, sólo tenía 13 años a un mes de cumplir 14, era muy tonta e ingenua. Nunca me hablaron de sexo, ahora que recuerdo ese día perdí la confianza y creo que ellos también la perdieron en mi.

Mi padre no dijo ni una palabra y se retiró, mi madre se paró y me dio un beso, yo estiré mis piernas en el sillón, apagué la luz de la lámpara nueva y a oscuras terminé de ver la película con la cara roja, talvez por las lágrimas, quizás de verguenza.

martes, enero 31, 2006

Historias de Verano III: Parcialmente Nublado


Imagina el umbral de una puerta. Ahora observa como el cuerpo de tu padre de a poco comienza a asomarse por ese umbral, caminando de forma inversa, dando los pasos hacia atrás. Te acercas y él te pide que te alejes. Mirando desde no tan lejos estás quieto y te das cuenta que un cuchillo, el cual es sostenido por un hombre que desconoces, enfrenta su cuello y lo hace retroceder. Quieres acercarte y no puedes, tus manos y pies fríos te lo impiden. Tu hermano corre hacia ti buscando refugio al ver tan impactante escena, mientras dos policías tras de ustedes los empujan y encierran en un cuarto. Dentro de la habitación el niño llora desesperado y tu sin consolarlo te arrancas para ver lo que ocurre con tu padre. El hombre aún lo amenaza, ahora su cuello es sostenido por una mano sucia mientras con la otra le acerca el cuchillo a su estómago.

Juró que vi sangre en la camisa cerca del abdómen, o talvez vi el reflejo de la sangre del delincuente, el cual me contaron los policías, se había autoflagelado cortes en el estómago para que tuvieran "compasión" y no fuera directo a la cárcel.

Imagina que por última vez observas a tu padre, y que él, ya desesperanzado, desvía su mirada de aquellos ojos amenazantes para regalarte los últimos segundos de su vida en admirarte. El vándalo se distrajo con ese gesto, sus ojos pestañearon, segundos en los cuales lo agarron por sorpresa y le hicieron soltar el cuchillo.

Yo no me di cuenta, hasta que el primer rayo de sol de esa mañana de enero se coló por entre las nubes e hizo brillar el arma, él yacía en el suelo atado de manos y pies, le pregunté al policía si estaba muerto y pegándole un puntapies en la espalda me demostró que seguía con vida. El sol se volvió a esconder, era un día aborchonado por las nubes. Ibamos a ir a la piscina pero no tenía mucho sentido si estaba nublado. De la mano de mi padre, mi hermano y yo caminamos a la esquina a tomar la micro para ir a Fantasilandia.