La Ley de la Vida: Miedo a la Muerte

La semana pasada con el fin de actualizar mis "post-eos" en el Blog, escribì uno acerca de mi cumpleaños nùmero 29, las cualidades de mi signo "piscis" y de las coincidencias que tiene con mi ser. En fin, estaba listo y al momento de publicar definitivamente la entrada, el PC se desconectò de la red y entre que me maneè tratando de recuperarlo el post se perdiò en el cyberespacio. Desilusionada no quise volver a escribir. Hoy retomando los posteos me percatè de que un portuguès parlante me hackeò el blog y escribiò unas barbaridades en su idioma sobre el final de la última historia que relatè. Quize olvidarme del blog por un tiempo.
El dìa de hoy volviendo de la Universidad a mi trabajo me contaron con mucha pena que el papà de una compañera de oficina, una amiga, habìa fallecido de un ataque al corazòn. Èl tenìa 55 años y regresaba desde Calama a Santiago, en el trayecto y sin antecedentes le diò un paro cardiaco y muriò en la ambulancia hacia el hospital. Pensè de inmediato en mis papàs y los llamè.
Muy pocas personas entienden el cariño "excesivo" que tengo por mis padres. Desde hace algo màs de 2 años que no vivo con ellos pero cada vez que estoy junto a ellos los regaloneo como nunca. Los beso, abrazo, me siento en sus piernas, los hago reir con tonteras, les digo que los quiero... que los quiero demasiado y siento que son felices pero me miran con temor. Me aterra pensar que pronto se iràn, lloro al imaginarlo, no entiendo esa ley cuando hay tanto amor, me angustio y deprimo. Ellos, llenos de achaques, han disminuido de estatura, se han puesto tan lindos y cada dìa que pasa pareciera una cuenta hacia atràs.
A mis papis les pido que me cuenten su vida, ya sè mucho sobre ella, pero me encanta que me la repitan con màs detalles, no quiero olvidar nada de sus historias, me gusta còmo recuerdan su niñez, juventud, sobre todo cuando evocan a sus padres. Espero que la memoria no me falle para no olvidar jamàs sus rostros, su piel, su olor. Espero que sus recuerdos me fortalezcan. No quiero dejar de decirles que los quiero y entender el ciclo de la vida.
Me imagino que mi amiga del trabajo debe estar muy triste ahora, pero ella tiene un regalo que cuidar. La ley de la vida no querrà que su padre conozca al hijo que lleva dentro suyo, pero "siempre hay por quièn vivir, por quièn luchar y por quièn llorar"... asì dice una canciòn que mi mamita siempre me recuerda cuando yo pienso en la muerte de ellos: Unos que viven y otros moriràn.
No quiero guardar mis sentimientos, asì que volvì a escribir.
(en la foto: mi papi, mi mami, mi hermano... en la guatita de mi mamà, yo... 2 años 8 meses)











